Aerografía
Dentro del amplio universo del tuning, la aerografía
es un elemento de vital importancia ya que contribuye a
dotar al coche de una mayor sofisticación y volviéndolo,
al mismo tiempo, esencialmente personal. En grandes rasgos,
puede definirse a la aerografía como un sistema mediante
el cual se aplica algún tipo de coloración
a una superficie de tipo tridimensional, esférica
o plana, entre otras.
Es fácil observar, en ocasiones, al contemplar las
superficies de motos, coches u otros vehículos tuneados,
al precisión de ciertos dibujos que le hacen deducir
al eventual espectador la presencia de sopletes o herramientas
de alta precisión y no de simples brochas o pinceles.
Esa es, básicamente, la labor de un implemento conocido
mundialmente con el nombre de aerógrafo.
Una rápida mirada asemeja al aerógrafo a un
lapicero o un plumón pero un atento escrutinio revelará
que el objeto posee una diminuta palanca que cumple una
función muy importante: se encarga de medir el acceso
de la pintura y del aire al tiempo que el artista o diseñador
va realizando su labor sobre la superficie del vehículo.
Además de los aspectos visuales y diseños
gráficos que la aerografía desarrolla en el
campo del tuning – y que se vuelve un verdadero desafío
para especialistas e iniciados en la materia – este
arte también puede aplicarse a determinadas áreas
de las artes plásticas, tales como la restauración
de murales y el diseño de grafittis y también
como herramienta de apoyo en diseño gráfico.
La decoración con el empleo de aerógrafo puede
encontrarse en elementos tan disímiles como playeras,
cascos, capots, piezas de cerámica, maquetas, chamarras
de piel y un muy largo etcétera. |